Las metas del Milenio y la igualdad de género: el caso de México
Autor no informado
Año
2005
Editorial / institución
CEPAL
Licencia
Licencia no declarada
Resumen ADIPA
Elaborado con IA a partir del resumen de los autores
Informe sobre el progreso de México en los Objetivos de Desarrollo del Milenio con énfasis en igualdad de género, elaborado en 2005 por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI). El documento analiza los avances mexicanos en la recolección y desagregación de datos estadísticos por sexo desde los compromisos adquiridos en la Conferencia de Mar del Plata (1994) y la Plataforma de Acción de Beijing (1995). Integra la perspectiva de género de manera transversal en todos los objetivos del Milenio, destacando la adopción de métodos estadísticos mejorados, incluidas dos encuestas de uso del tiempo para analizar la discriminación laboral y familiar. El informe forma parte de las iniciativas de seguimiento de las metas del Milenio impulsadas por la CEPAL en alineación con instrumentos internacionales como la CEDAW.
Puntos clave
México implementó de manera regular la desagregación de información por sexo en la recolección de datos y desarrolló análisis desde la perspectiva de género, lo que lo posicionó como líder regional a una década del compromiso de Mar del Plata.
El informe integra la perspectiva de género de forma transversal en el análisis de todos los Objetivos de Desarrollo del Milenio, no solo en el Objetivo 3 de igualdad de género.
Las encuestas de uso del tiempo realizadas en México permitieron analizar áreas estratégicas para comprender la discriminación de las mujeres en contextos laborales y familiares.
El documento vincula el desarrollo económico, social, cultural y político con la participación plena de las mujeres, conforme a recomendaciones del Secretario General de Naciones Unidas de 2003.
Para quién: Útil para responsables de políticas públicas, investigadores en género y desarrollo, y equipos de monitoreo de indicadores de género en instituciones gubernamentales y organizaciones internacionales que trabajan en América Latina.
Resumen de los autores
En 1994, con ocasión de la Sexta Conferencia Regional sobre la Mujer de América Latina y el Caribe (Mar del Plata, Argentina), los representantes gubernamentales acordaron fortalecer el sistema de recolección y procesamiento de datos estadísticos desagregados por sexo y adoptar indicadores de género que contribuyan al diagnóstico de la situación de las mujeres y a la implementación de políticas públicas a nivel nacional y regional, y hagan posible un mejor seguimiento y evaluación de los acuerdos regionales e internacionales", ratificado luego por la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995) que acordó "Recoger, compilar, analizar y presentar periódicamente datos desglosados por edad, sexo, indicadores socioeconómicos y otros pertinentes, incluido el número de familiares a cargo, para utilizarlos en la planificación y aplicación de políticas y programas" (Plataforma de Acción, par. 206 b). A una década de ese compromiso, México es sin lugar a dudas el país que más progresos ha realizado en este campo. No sólo por haber integrado de manera regular la desagregación de la información por sexo en el proceso de recolección de datos, sino por haber dado pasos significativos en el análisis de esa información desde la perspectiva de género. México ha avanzado también en promover el desarrollo de métodos estadísticos para mejorar los datos relacionados con la mujer en el desarrollo económico, social, cultural y político. Merece mención especial la realización de dos encuestas de uso del tiempo que permiten analizar áreas estratégicas para la comprensión de la discriminación de la mujer en el mundo laboral y familiar. El presente informe, que ha sido preparado por el Instituto Nacional de las Mujeres (INMUJERES) en colaboración con el Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) sobre la base de las fuentes oficiales disponibles, permite ver los logros relativos al Objetivo 3 de la Declaración del Milenio, además de integrar la mirada de género transversalmente en el análisis de los demás objetivos. Eso es precisamente lo que planteó el Secretario General de Naciones Unidas el 8 de marzo del 2003, con ocasión del Día Internacional de la Mujer al defender la necesidad de incorporar el género como enfoque transversal del desarrollo: "Un estudio tras otro han demostrado que no hay estrategia de desarrollo eficaz en la que la mujer no desempeñe un papel central. Cuando la mujer participa plenamente, los beneficios pueden verse inmediatamente: las familias están más sanas y mejor alimentadas; aumentan sus ingresos, ahorros e inversiones. Y lo que es cierto para las familias, también lo es para las comunidades y, a la larga, para países enteros". Y concluye: "No hay tiempo que perder si queremos alcanzar los objetivos de desarrollo del Milenio antes del plazo de 2015. Sólo invirtiendo en las mujeres del mundo podemos esperar conseguir esos objetivos. Cuando las mujeres prosperan toda la sociedad sale beneficiada y las generaciones sucesivas pueden abordar la vida en mejores condiciones". Esta publicación forma parte del conjunto de iniciativas tomadas por los países miembros de la CEPAL, los que en colaboración con otras agencias del sistema de Naciones Unidas han acometido la tarea de dar seguimiento a las metas del Milenio como parte de una agenda política que incluye la Convención para la eliminación de toda forma de discriminación hacia la mujer (CEDAW) (1979), la Plataforma de Acción de la Cuarta Conferencia Mundial sobre la Mujer (Beijing, 1995), el Programa de Acción de adoptado por la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (El Cairo, 1994) y el Programa de Acción Regional para las Mujeres de América Latina y el Caribe y sus consensos, particularmente el aprobado bajo la Presidencia de México en junio del 2004. El informe sobre el caso de México tiene una última virtud, y es que ha sido íntegramente financiado por el Gobierno de México, lo que es ya un indicador de la importancia política acordada al tema."